Puesto que la primera pareja ars đa descendencia el primer mos, Pare inicial multipliquese por dos y resultan ya on rimey mes 2 parejas; de ellas, una pareja, la ; ve 2 parejas pr
Trang 1de matematicas NUMEROS :
N N Vorobi0v
Trang 4
II8/LATPJILGEBO HAVRA
Trang 5
LECCIONES POPULARES DE MATEMATICAS
Traducido del ruso por Carlos Voga,
catndratico de Matomaticas Suporiores
candidato a doctor on cioncias fisico-matemiticas
EDITORIAL MIR MOSCU
Trang 6
1974
lĨa n€HAHGROM f35IKe
© Traduccién al espatiol, Editorial Mir, 1974
Trang 7§ 2 Propiedades de los nimeros de Fibonacci
relacionadas con la Teoria de los números 34
Trang 9INTRODUCCION
4 En la antigiiedad hubo muchos grandes matomaticos
Numerosos logros de la ciencia matematica antigua admiran hoy todavia por la penetracién de sus autores y toda perso-
na culla conoco los nombres de Euclides, Arquimedes y He-
rồn
Sucedié una época muy distinta para las Matematicas
y, hasta Vieta que vivié en el siglo XVI y matematicos més préximos a nuestros tiempos, en el curso escolar no se men- ciona ningiin matemdtico grande No es casual, claro esta Las MatemAticas se desarrollaron en eSa época con suma
lentitud y no dieron cientificos de’ talla
Por eso, tione aun mayor interés para nosotros la obra
«Liber abacci» (Libro del dbaco) escrita por el famoso mate- mắtico italiano Leonardo de Pisa conocido mas por su_apo-
do Fibonacci (abreviatura de filius Bonacci, o sea, hijo de Bonacci) Este libro, escrito en 1202, Iegé a nosotros on su segunda variante que data del afio 1228
«Liber abaccio, voluminoso tratado que contiene casi to- dos les conocimientos algebraicos y aritméticos de aquel
tiempo, desempefié un papel notable en el desarrollo de las Matematicas en Europa Occidental durante varios siglos
En particular, precisamente a través de esto libro conocieron los europeos las cifras hindies («ardbigas»)
El material de «Liber abacci» se explica por numerosos
Hop\siiss que constituyen una parte considerable de la
obra
Consideremos uno de ellos, el que aparece en las paginas
423 y 124 del manuscrito de 1228
«éCudntas parejas de conejos nacen, en el transeurso do
‘un ajio, de una pareja inicial?s
vAlguion metié una pareja de conejos en un lugar
Trang 10total-mento cercado de muros para conocer cudntas parejas de
conejos nacerian en el curso de un afio si Ja naturaleza de los conejos es tal que cada pareja produce otra pareja al cabo
de un mes y las conejas pueden parir a los dos meses de haber
nacido Puesto que la primera pareja
ars đa descendencia el primer mos,
Pare inicial multipliquese por dos y resultan ya
on rimey mes 2 parejas; de ellas, una pareja, la ; ve
2 parejas primera, produce también al mes Segunda mes siguiento de modo que en el scgundo
3 parejas mes resultan 3 parejas; de ellas, al
‘Tercer mes mes siguiento dos parejas daran des-
5 parejas cendencia de modo que cn cl tercer Cuarto mes mes naceran, dos parojas mas y el ni-
_8 parejas mero de patojas Hegaré a 5; do cllas, Quinto ae ae eso mismo mes daran descendencia tres ais le „ parejas y al cuarto mes el niimero de
21 parejas parejas Ilegaré a 8; de ellas, cinco
éoti parejas producirdấn ofras cinco que
34 parejas sumadas a las ocho dardn al quinto
Oclavo mes mes 13 parejas; de ellas, cinco parejas
55 parejas nacidas ese mes no darén descenden- Noveno mes cia, pero las ocho restantes si, de modo
~84 parejas que al sexto mes resultardn 21 parejas; Độc H6 mes sumadas a las troce nacidas en el sép-
_ 14d parejas timo mes, dardén 34 parejas; sumadas Undécimo mes a las 24 nacidas on el octavo mes,
Duodéet darén 55 parojas; sumadas a las 34
hodecime mes 377 parojas nacidas en ol noveno mes, darin 89 pa- : Z
rejas; sumadas a las 55 que nacen en
el décimo mes, dardn 144 parejas; su- madas otra vez a las 89 que nacen en el undécimo mes, darán
233 parejas; sumadas otra vez a las 144 parejas nacidas en
el ultimo mes, daran 377 parejas; esta cantidad de parejas produce la pareja inicial en el lugar dado al cabo de un año
Al margen puede verse eémo lo hacemos: sumamos el primer numero y el segundo, o sea, 1 y 2; el segundo y el tercero;
el tercero y el cuarto; cl cuarto y el quinto y asi, sucesi- vamente hasta sumar cl décimo y el undécimo, 0 sca, 144
y 233 Obtenemos e] namero total de las parojas mencio- nadas, 0 sea, 377 Y así so puede hacer en él.mismo orden:
hasta un numero infinito de meses» ~ ~ %
Trang 119
2 Dasemos ahora đo los eonojos a los números y eonside-
remos la sucesién numérica
Wy Way voy Une ery ()
en la que todo tếrmino es igual a la suma de Jos dos anterio- Tes, es decir, para todo n> 2 se tiene
Sucesiones de este tipo, donde todo término se determina
en funcién de los anteriores, aparecen frecuentemente en las Mateméticas y se denominan sucesiones recurrentes El pro- ceso que consiste en cl célculo sucesivo de sus elementos se denomina proceso recurrente y la igualdad (2) se lama ecua-
cién recurrente El lector hallard los elementos de la teoria gencral de sucesiones recurrontes en cl libro do A I Marku-
shévich («Sucesiones recurrentes», Editorial Mir, 4974) Observemos, ante todo, que la relacién (2) no permite
por si sola calcular los términos de la sueesión (1) Se pueden
encontrar infinitas sucesiones numéricas diferentes que sa-
tisfagan esta condicién, por ejemplo,
Es decir, para determinar univocamento la sucesién (1)
no basta obviamente con la condicién (2) y es preciso sefialar
algunas condiciones adicionales Por ejemplo, podemos
indicar los valores de unos cuantos primeros términos de la sucesiôn Ñ dCuắntos primeros tếrminos đo la sueesión (1)
hay que definir para calcular, empleando sélo la condicién
(2), todos los demas términos?
Señalemos primeramente que la relación (2) no permite obtener eualquier término de In sucesién (1) porque no todo tốrmino de (1) tiene dos precedentes; por ejemplo, delante del primer término no figura ninguno y al segundo le prece-
de sélo uno Por eso, para determinar la sucesién (4) debe- mos sefialar, ademas de la condicién (2), sus dos primetos
términos
Obviamente, esto basta ya para poder oncontrar cual- quier término de la sucesién (1) En efecto, podemos cal- cular us sumando los valores escogidos para u, y ug, podemos
Trang 12calcular u, sumando ug y el valor obtenido para wz, podemos
alcular u, sumando Jos valores obtenidos para us y Us
tc, y «en el mismo orden hasla un número infinito» de tếr-
minos Pasando as{ de dos términos consecutivos de la suce-
sién al término que Jes sigue inmediatamente, podemos Ile- gar hasta el término de cualquier indice fijado de antemano
y caleularlo
3 Consideremos ahora un caso de especial importancia:
la sucesién (1) cuando se toma uw = 1 y uz = 1 La condi- cién (2), como hemos sefialado, nos brinda la posibilidad de
calcular uno tras otro todos los términos de esta sucesién
Es fáci comprobar que los trece primeros 1érminos serén los números
1,1,2, 3, 5, 8, 13, 21, 3á, 55, 89, 144, 233 y 377
con los quo hemos tropezado en el problema do los conojos
En memoria del autor de este problema, la sucesién (1) con
uy = Hạ = 1 so Mama sucesién de Fibonacci y sus términos
se denominan niimeros de Fibonacci
Los nimeros de Fibonacci poseen una serie de propieda- des interesantes c importantes a las que esta dedicado nuestro libro
Uy-b Ug oe Un = Ung — ủy
y sdlo queda recordar que u, = 1:
Trang 1311
2 Para la suma đe los números de Fibonacei de índices
impares se tiene
tị ua<+ usb tenet = Mane (1.2)
Para demostrar este resultado tomemos
tị Ua,
Ug = Uy Ue,
Us = Ug — Hạ, Uan-1 = Yan — Uan-2- Sumando miembro por miembro estas igualdades, obtenemos
como queriamos demostrar
Restando, ademds, miembro por miembro (1.3) de (1.2), encontramos
My — tạ + g— Uy ++ Un t— Un = Yani (1.4)
Sumemos ahora vy,4; a ambos miembros de (1.4):
Uy — Uạ<Ƒ ta— t,~Ƒ và — ten + ont = enti (1.5)
Uniendo (4.4) y (4.5), obtenemos la suma alternada de los
nameros de Fibonacci
4, Las fốrmulas (1.4) y (1.2) han sido deducidas sumando miembro por miembro varias igualdades evidentes Esta
misma idea se puede emplear, por ejemplo, para deducir la
formula de la suma do los cuadrados de los n primeros
Trang 14núme-ros de Fibonacci
uy bug
Para ello fijémosnos cn que
tạ thụ — tuy, = Up (Uist — Mat) = Uh «
Sumando miembro por miembro las igualdades
La esencia del método de induccién completa (Hamado a menudo
método de induccién matematica) consiste cn Jo siguiente: para de-
mostrar que cierta afirmacién es valida para cualquicr nimero naty-
ral basta probar que:
a) es valida para el numero 1 y
ĐỒ do sự vaHdez paza em némero natural cualquiora n se des- prende su validez para el número ø -} 1
Toda demostracién industiva de una afirmacién que incluya un
némero natural x consta, por to tanto, de dos partes
En la primera parto (relativamente sencilla por lo general) se
derauestra quo la afirmacién es valida para 1 Esta primera parte so denomina a veces base de la induccién In la segunda parte (que suele
ser mas compleja) so supone que la afirmacién es valida para un ni
mero arbitrario (pero fijo) n y, a partir de esta hipétesis que frecuen-
temente se donomina hipdtesis inductiva, so demucstra que la afirma-
cién es valida también para el nimero n+ 4 Bsta segunda parte Leva el nombre de paso inductive
Una exposicién detallada de diferentes variantes det método do
induccién completa, acompaniada de méltiples ejemplos, so puedo
encontrar ep el libro de LS Sominski «Bl método ‘te le induceién matematicay (Fditorial MIR, o74y En particular, la yariante basa~
da en el paso inductivo «de ny n t an + 20 (que utilizaremos rei-
teradamente) aparece on ol libro de Sominski on el punto 4 do la in-
troduccién y so aclara con el ejemplo 7 y cl problema 12
A veces so aplica el razonamiento inductive que puede ser llamado
aso ede todos los mimeros menores-que r al niimero mo Bo este caso
Nga la baso induetiva ya que, hablando conveneiorialmente, la
1-conaiste en 6l paso dê atodss los núme-
demostracién para n
Trang 15ros enteros positives menores que uno (quo simplemente uo existen)
al uno
Precisamente asi se demuestra quo todo nimero natural puede
ser descompuesto en factores primos
Supongamos quo todos los némoros menores quo n pueden ser
descompuestos en factores primos Si el nimoro n es primo, os des- composicién de si mismo Si el numero n os compustte puede ser, por definicién, representado como el producto de dos factores por lo Menos: n = mM, donde ny 1 y ng %41 Pero on este caso resulta que m <n y qu9 nạ < œ ÿ, de acuerdo con la hipétesis inductiva, tanto mạ como mạ se descomponen en factores primos Por lo tanto,
también n se descompone en factores primos
La demostracién đại teorema dol punto 36 del § 2 se basa en una
variante aun mas compleja del razonamicnto inductivo,
6 La realizacién mas sencilla de la idea de la induccién
en øl caso de los nimeros do Fibonacci es la propia defini- cién do estos nimeros Consisle, como hemos oxplicado en
la introduccién, en indicar los dos primeros números de Fibonacci, w = 1 y uv, = 4, y en aplicar el paso inductivo
de ty Y Unt, & Unt, Condicionado por la relaciénrecurrento
tứn Und = Uns
En particular, đo aqui resulta inmediatamente que es su- cesién de Fibonacci toda sucesién de nimeros que comienza con des unos y en Ja que cada nimero siguiente se obticne sumando los dos antoriores
A titulo de ejercicio, consideremos «cl problema del
saltador» que consiste en lo siguiente
El saltador puede desplazarse en una sdla diroccién a lo
largo de una franja cuadriculada saltando cada vez a la
casilla inmediata o por encima de clla a la siguiente ¢Cudn- tos modos de desplazarse en n — 4 casillas y, on parti-
cular, de 1a primera a la n-ésima tiene el saltador? (Se con-
sidera que dos modos son idénticos si en cada uno de ellos
el saltador se posa en las mismas casillas.)
Sea x, el numero buscado Es evidente que 2, = 4 (pues existe un s6lo modo de pasar de la primera casilla a la pri- mera, a saber, no realizar salto alguno) y que t, = 4 (ya quo existe un sdlo modo de pasar de la primera casilla a la
inmediata que consiste en un sdlo salto a osa casilla) Su-
pongamos quo el saltador quioro llegar a la (n -+ 2)-ésima casilla Por definicién, el numero total de modos que tiene para alcanzar este objetivo es 2,4 Pero estes modos se divi- den en dos clases: la quo comicnza con el salto a la segunda
Trang 16casilla y la que comienza con el salto a la tercera, Para He-
gar a la (nm + 2)-ésima casilla el saltador tiene 2,4, modos
si arranca de Ja segunda y z, modos si arranca do la tercera Por lo tanto, la sucesién de los nimeros 2,, %, «+; Spy s+
verifica la relacién recurrente
Ung = Unt Untings> (1.8)
Para demostrarla aplicaremos la induccién segin m Si
m= 1, la formula da upy; = Ups Uy + Untlg y 05 evidente
Si m = 2, la formula (1.8) es también evidente porque
Unig = Unaslg + Unig =Unat + 2g = Uns + Unb Un = nà TT ác
Hemos demostrado asi la base de la induccién El paso
inductivo lo realizaremos en la forma siguiente: aceptando
que la formula (4.8) es valida para m = ky param=k-+4, demostraremos que también es valida pata m =k + 2
Es decir, sea
Ungh = Unaalty + Unllag, Y Unghed = Una n r Unllaga
Sumando miembro por miombro las dos Ultimas igual-
dades, obtenemos
Unansa = Un—tlnse + Untings
como queriamos demostrar
Es facil explicar (o incluso demostrar) la fórmula (1.8)
en términos del problema del saltador
En verdad, el mimero total de modos que tiene cl salta-
dor para desplazarse de la primera casilla a la (n + m)-
ésima es igual a Untm- Entre ellos habré modos en que el
saltador pasa por encima de la n-ésima casilla y otros en
que se detiene en ella
En todos los modos de la primera clasé, el saltador tiene que Ìlegar a la (œ — 4)-6sima casilla (puede hacerlo de
uy; modos), saltar después a la (nm -+ 4)-ésima casilla y, finalmente, desplazarse en las (œ-E m) — (m + 1) =
= im — 1 casillas rostantes (esto ultimo puede hacerlo de
Trang 1715
Um modos) Por lo tanto, la primera clase comprende un tọtal de ứn _;ượ modos Andlogamente, en los modos’ de la segunda clase el saltador llega a la n-ésima casilla (u,, mo- dos) y después pasa a la (n + m)-ésima casilla (valiéndoso
de uno de los was, modos que tiene para ello) Por consi- guiente, la segunda clase comprende un total do watmsy
modos y con esto queda demostrada la formula (4.8)
8 Poniendo m =n en la férmula (1.8), obtenemos
lon = Unity + Unllres
© sea,
Hạn = Un (Unat-+ Uns): (1.9)
De esta igualdad rosulta que wg, es divisible por uy
En el pardgrafo siguiente demostraremos wn rosultado mucho mas gencral
Puesto que
Un = Und — Unaty
la férmula (1.9) puede ser exprosada asi
Yan = (Ung Una) (tate Han);
Trang 18Con esto queda argumentado el paso inductivo y demostrada
la f6rmula (4.10) para cualquier ø
10 Igual que han sido demostradas estas propiedades de los nimeros de Fibonacci, se puede demostrar también estas otras
Hetty -[- Ugits -fe Ugtly Fo ee “fe ane an ©
Leyla} Ulglig + Ustty + + Uantionss = UEngi— |,
nữa + (0— 1) ta-H (8 — 2) gp ee He 20y—ï-Eu=uasy— (n3),
tị + 2g + Big o,f nity = Rng Unsa-f 2-
La demostraci6n queda al albedrio del lector
41 Tanto interés como los nimeros de Fibonacci tienen los Mlamados coeficientes binomiales
Los coeficientes binomiales son los coeficientes que tienen jas potencias de a en el desarrollo de (1 + 2)":
(1 +2)” =C2 4+ Cha+ Cia + Cha" (1.41)
Es obvio gue los nimeros C® se determinan univocamente para todos los valores enteros positivos de ø.y para todos los valores enteros no negativos de k que no pasan de n
En muchos razonamientos matematicos es funcional re- currir a los coeficientes binomiales También nos serdn Uti- les en of estudio de las propicdades de los nameros de Fibo-
uacci Ademas, existen vinculos directos entre los cocfi-
cienles binomiales y los nimeros de Fibonacci; mds adelante revelaremos cicrtas regularidades que existen entre ambas
Trang 191?
Lema ŒR -Ƒ Cậ†! = C}†1,
Demostracién Tenemos
o sea, empleando la definicién de los coeficientes binomiales
= (CECE + Cha") (Ita) =
= Cat (CR+Cm) at (ChtCa) rt
+ (Cñt+ Cá) #2” Cha, Por consiguiente,
ind = Chy
Cry =CA+Cn,
como queriamos demostrar
De este loma resulta que los coeficientes binomiales se
pueden calcular aplicando un proceso recurrente, andlogo al
que permite obtener los nimeros de Fibonacci, pero mucho més complejo Esto permite demostrar, empleando la in-
duccién, distintas propiedades de los cocficientes binomia-
les
12 Consideremos los coeficientes binomiales en forma
de la siguiente tabla lamada iridngulo de Pascal
as
eet
[216121
#~0308
Trang 20es decir,
Se acostumbra namerar las filas del tridngulo de Pascal mpezando por arriba y aceplando que Ja fila superior com- than por un sélo uno es la fila cero,
De lo anterior resulla que los términos extremos de cada una de las filas del {ridngulo de Pascal son iguales a uno y que todos los demas se obticnen sumando los dos términos respectivos đe la fila anterior
13 La formula (1.41) permite obtener de inmediato dos importantes relaciones que vinculan Jos coeficientes bino- miales correspondientes a una misma fila del tridngulo de Pascal
44 Demostremos empleando ta inducoión según z que
Esta f6rmula suele emplearse como definicién do los coefi-
cienles binomiales Delermina cl cocficienle binomial como
cl numero de combinaciones de orden & formadas con n
clementos Lemos ido por olro camino, menos tradicional, que en nuestro caso es preferible
Si convenimos en que el producto de una cantidad nuia
de factores es siempre igual a1, obtencmos de (1.12) toman-
do k = 0 el resultado Ci = 1 que ya conocemos Teniendo esto en cuenta, podemos Jimilarnos al caso en que & >1
Trang 211ô
Para n = 4 resulta
A
1
Supongamos ahora que Ja fórmula (1.12) os valida para
un valor determinado de nr cualquiera que sca el valor de k
te (es decir, en la (x + 1)-ésima fila) del tridngulo de Pascal
45 Tracemos por los clementos del tridngulo do Pascal las lincas que forman 45° con sus filas llamdndolas diagonales ascendentes del tridngulo de Pascal Por ejemplo, serdén diagonales ascondentes la
recta quo pasa por los números 1, 4 y 3.6 la recta que pasa por los
wimeros 1, 5, 6 y 4
La suma đọ los números que portenecon a una misma diagonal ascenclente es un numero de Fibonacci
Efectivamente, la primera diagonal ascondente (1a superior) del
tridngulo de Pascal consta s6lo del uno También la segunda diagonal consta s6lo del uno Para demostrar el resu}tado que nos interesa basta-
r4 probar quo la suma de todos los olomentos que componen la n-
ésima y la (» -+ 1)-6sima điagonales del triángulo de Pascal es igual
a la suma de los nimeros pertonecicntes a su (n -+ 2)-ésima diagonal
Pero los nimeros de la n-ésima diagonal son
Chaty Chaar Chay +++
¥ los de ia (n + 4)-ésima diagonal son
Cy Cheats Chaar vee
Trang 22La suma de estos niimeros es
Ch (Chant Chai) + (Chav + China) -b ees ý
© sea, recordando cl lema del punto 11,
Chart Ch + Chart +
La dltima expresién es Ja suma do los elementos que pertenecon a la
{n + 2)-6sữna diagonal ascendente del trifngulo
De aqui, basdindonos en la formula (1.1) obtenomos inmediatamen-
te que la suma de todos los coeficichtes binomiales que se encuentran
ven la n-Gsima diagonal ascendente del tridngulo de Pascal y por enci-
ma do ésta es igual a uyy, — 1
Empleando las férmulas (1.2), (1.3) y (4.4) y otras somejantes, el
lector podra encontrar sin dificultad otras identidades que vinculan los niimeros de Fibonacci y los cooficientes binomiales
16 Hasta aqui hemos definido los ntimeros de Fibonacci mediante la ecuacién recurronte, 0 sea, empleando la induc- cién segin cl indice Pero resulta que todo namero de Fibo- nacci puede ser definido de un modo directo, es decir, como funcién de su indice
Estudiemos con este fin las distintas sucesiones 14,
Uy ss ey Ray ++ Que satisfacen la ecuacién
Un Ung Unt (1.43)
Diremos que todas estas sucesiones son soluciones de la ecuacién (1.18)
En adelante indicaremos por V, V’ y V” las sucesiones
U4, Vay Ugy os Đạy Dạy Ugy 0 V
VEU, ve
Demostremos, primero, dos lemas clementales
Lema 1 Si V es una solucién de la ecuacién (1.13) y ¢
es una constante, también la sucesién cV (0 sea, la sucesién CVy, CUg, CVs, -) es una solucién, de esta ecuacién
Demostracién Multiplicandeo por ¢ ambos miembros
de la igualdad
Un = Unat + Vn-a
oblenemos
CV y = CUnen + CU nt como queriamos demostrar,
Trang 232t
Lema 2 Si las sucesiones V’ y V" son soluciones de la ecuacion (1.13), también la suma V' +- V" (0 sea, ta sucesién 0ý + vf, ¥, + Uv, + UL, .) es solucidn de esta ecuacién Demostracién Por hipstesis, tenemos
Đn=Un-i-LUa-s Y Un=Un-t-EUn-s
Sumando estas igualdades miembro por miembro, encon-
tramos
0n ti = (bn—1 +pn~¡) ~ (Đn~s + Vn~2)-
Con esto queda demostrado el lema
Sean ahora V’ y V“ dos Soluciones no proporcionales de
Ja ecuacién (1.13) (es decir, dos soluciones de la ecuacién
(1.13) tales que cualquiera que sea la constante ¢ habré un
numero 7 para el que” %5 = c) Mostremos que toda sucesién
V, solucién de la ecuacion (4.13), puede ser representada asi
V=qy’ +eV", (1.14)
donde ¢, y c, son unas constantes Por esta raz6n se sucle
decir que (1.14) es la solucién general de la ecuacién (1.13) Demostremos primero que siendo V’ y V” dos soluciones
no proporcionales de la ecuacién (1.13), se tiene
Trang 24Análogamente comprobamos (iindueciĩnl) que
tr
Por consiguiente, de (1.46) resulta que las sucesiones ƒ' y V” son proporcionales lo que contradice la hipĩtesis;
es decir, es valida la relacién (1.15)
Tomemos ahora una sucesién V, solucién de la ecuacién (1.13) Segiin hemos explicado on el punto 2 de Ja introduc-
cién, esta sucesién queda perfeclamente determinada si se
iWWiean sus dos primeros tếrminos ủy y 0ạ
Busquemos los valores de ¡ y £; do modo que sea
cv, + Gd, = U4, : (4.17)
€0; *|- = Da
En este caso, la suma ¢,V‘ + c¿Ÿ” cọneidirả, debido a
los lemas 4 y 2, con la sucesién V
En virtud de la condicién (1.15), el sislema de ecuacio- nes (1.17) tiene solucién respecto a ¢, y ¢2 cualesquicra que
sean los nimeros ?ị ÿ Uạ:
eet To tạng
tự Đà
(La condieiĩn (1.15) significa que cl denominador de ambas
fracciones es distinto de cero.) Introduciendo en (1.44) los
valores obtenidos para c; y c, encontramos la reprosentacién
requerida de la sucesién V
Bs decir, para describir éodas las soluciones de la ecua~
cién (4.13) basta encontrar dos soluciones no proporcionales
de la misma
Busquemos estas soluciones entre las progresiones geo-
métricas Segin el lema 1, basta considerar.las progresiones cuyos primeros 1érminos son 4 Tomemos, pues, la progre- siốn
Para que sea una soluejĩn đe la ecuacién (4.43), es suficien-
te que para todo x se enmpla la igualdad
gt gr=g
0, dividienda por g’-?,
1+q= (148)
Trang 25Indiquémoslas por @ y f, respectivamenle Los niimeros a
y B, como raices de la ecuacién (1.8), satisfacen las rolaciones 1 -++ œ = œ3, 1+ 8 = 6? y af = —t
Hemos obtenido de esta forma dos progresiones geométri- cas, soluciones ambas de (1.13) Por eso, todas sucesiones
de tipo
Cy Fee C1 + eof, ce? + cạ$, (1.19) son soluciones de la ecuacién (1.13) Las progresiones halla- das tienen distintas razones y, por onde, no son proporciona- Jes, o sea, Ja formula (4.19) con distintos valores de ey ¥
de cy ofrece todas las soluciones de (1.43)
In particular, para ciertos valores de ¢, y de cz la fér- mula (1.19) debe coincidir con la sucesion de Fibonacci Para ello, como hemos explicado, hay que determinar ¢,
Trang 26La expresién (1.20) Neva el nombre de férmula de Binet (en memoria del matemático que la encontró)
Es evidente quo f6rmulas de este tipo se pueden encon- trar también para otras solucionos de (1.13) Proponemos
al lector deducirlas en el caso de las sucesiones indicadas en
el punto 2 de la introduccién
17 Hemos visto que a? = a ++ 4 Esta claro, por eso, que toda potencia entera positiva del númoro œ puede ser tepresentada en la forma aa + b, donde a y b son nimeros enteros Por ejemplo,
Sumando estas igualdades, obtenemos
th path = (uy feng seb (Una t ta),
o sea,
Ot? Un gott + Ung
y con esto queda argumentado el paso inductivo
18 La fórmula de Binet es apropiada para hallar la suma do muchas series relacionadas con los nimeros de Fibonacci
Determinemos, por ejemplo, la suma de
Trang 27Obsorvomos, anto todo, quo
AE ug buat oo bean) $3 fur ta- bey (AH gh,
de donde, empleando la férmula (4.6) y los resultados del punto ante-
Es facil domostrar el teoroma siguiente
Teorema El mimero de Fibonacci u, es el entero mds prúximo al niimero a 0 sea, es eb entero més prézimo gl
Trang 28n-ésimo término a, de la progresién geométrica cuyo primer término es
Pnesto que f= —0,68 , se tiene |B| <1, es decir,
IB" <4 para todo x; con mayor razén Bt (ya
que W5 > 2) Ilemos demostrado cl teorema
Modificando la demostracién de este teorema, el lector familiarizado con la Ceorfa de los limites podra ficilmente probar quo
Calcwlemos, por ejemplo, uj, (que es, dicho sea de paso,
la respuesta al problema de Fibonacci de los conejos):
En el caso de un nimero de Fibonacci de indice grande
no podremos determinar todas sus cifras basdndonos en las
tablas de logaritmos (sélo podremos calcular algunas de
sus primeras cifras) por lo cual el caleulo resulta aproxi- mado
Trang 29Demostracién Limitémosnos a demostrar la primera dysigualdad;
Ja otra s¢ demuestra de un modo anitogo
De Ja formula do Binet resulta quo
at = 3a + 2,
(at — 1)? = (8a + 1)? ja? 4- Gar fF 1 = 156 + 10
y, por eso, la desigualdad (4.22) significa que
a? = 1804+ 8 < 15a + 10
lo cual es evidente En fin, para œ = 3 la desigualdad (1.21) dice
a8? <(as—-4)8
y so comprueba do modo anáÌoga
Supongamos ahora que x > 2 y gue (1.21) es valida; demostre-
mos quo
AOFM co (gant gyn,
Para ello basta probar que al aumentar n en uno, el segundo miembro
do (1.21) crece con mayor rdpiez quo o] prìmero Pero es obvio que
Trang 30el primor miembro crece on œ*"*3 veces Estimemos el crecimiento
del segundo miembro
y queda domostrado ø] teorema
22 Consideremos una clase mas de sucesiones basadas
en los números de Fibonacci Sea « un niimero arbitrario Caleulemos la suma
Entre paréntesis aparecen las sumas de dos progresiones geométricas de razones ax y Bx La formula que so emplea para calcular la suma de una progresién geométrica es apli-
cable sélo si la razén es diferente del uno Si la razén es
igual al uno, todos los términos de la progresién coinciden
y la suma se calcula ficilmente,
Trang 3129
Por eso, consideremos primero cl caso ax 341 y Br 1,
© sea ont =—B y# gf A == —a Sumando entonces
las progresiones geométricas que figuran en (1.23), obtenemos
_ A anttentt_—as 1 Brtigntd— pr
s(t Ye eT
o, después do transformaciones légicas,
A (artlantt— ax) (Be—1)— (Baan! — fix) (az—1)
En particular, tomando z = 1, encontramos
Si (A) = ty laf oe tly = AH tage — {
lo que concuerda con Jo dicho en el punto 4
Sỉ z = —1, tenemos
$ụ (— 1) =ui—u¿-E + (— 1)””Luưa =
"==-— - 4d
(véase la formula (1.6)),
Consideremos ahora los casos «especiales»
Sea a =i = —f Entonces todo término de la primera progresién de (1.23) es igual a uno y la suma do esta pro-
gresién es n Por otro lado, la segunda progresién es de ra-
: zốn —B*
Trang 32A "(T)}= vi (eat (41 4 (— 1) a") iif — al
y de la misma forma enconlramos
4) 4 ata (=A gine
Trang 33lim s, (#) = Mm Sg Max + ats + are")
(Pot peat pa" =
aig lin (Be Beat} Be"),
Aqui en ambos limiles nos encontramos con las sumas de dos progresiones geométricas Por eso, los propios limites repre- sentan las sumas do las progresiones geométricas infinitas
correspondientes Pero es sabido que so puede hablar dela
suma de una progrosión geométrica infinita si, y sélo si, cb
valor absoluto de la raz6én es menor que el uno, Las razones
de nuestras progresiones son ax y fx Puesto qua || >
>| BI, resulta que [ax|< 4 implica | Pr|<1 Es de- cir, el cumplimiento de la desigualdad | ax| <1 garan-
tiza la existencia de ambos Limiles que en este momento
nos ocupan
Por consiguiente, el limite
lim s, (2) (1.27)
tan
existe SỈ | # | < = Indiquemos este limite por s(x} Para
calcularlo podemos recurrir a Ja f6rmula (1.24)
Observemos con este fin que, como hemos explicado en el
Trang 34Es decir, pasando en la férmula (1.24) al limite cuando x
crece indefinidamente, encontramos
#—unznt3 — up yycrtt sứ) =i Sn (x) = lin toe
Dando a la variable x unos u otros valores, obtendremos diferentes férmulas coneretas Por ejemplo, tomande « =
ua? ugt + pit .=as(z), — (1.30)
n=(l—2—2)s(a),
de donde se desprende (4.28)
Trang 3533
25 Hasta aqui hemos aceptado que el indice x del at- mero de Fibonacci u, es un nimero entero positivo Pero la ecuacién recurrente principal que determina los nimeros de Fibonacci puede ser escrita asi
Unig = Un — net (1.32) permitiendo expresar los números do Fibonaeci de indices menoros a través de los números de índices mayoros Tomando en (4.32) sucesivamente = 2, 1, 0, —1, , podemos ver que
entero arbitrario a problemas donde se manejan niimeros de
Fibonacci corrientes (de indices naturales)
Por ejemplo, para hallar la suma de Jos 7 «primeros hacia
atrás» números de Fibonacci
t~iÈ tcạTE cài Un
basta representarla, basándose en (1.33), así
Mr T—tz-E +E (— “tua
y recordar la formula (1.6)
Urb ig bh oe tens (A) a t= ung tt Basandose en (1.32), todo razonamiento inductivo do tipo «de n y de n+ 4 an- 2» reforente a los nimeros de Fibonacci se puede realizar segiin el esquema ede n y de n—1an—2» En particular, asi se demuestra sin difi- cultad que la importante formula (1.8)
Unam = UnUmb Unllmts
es valida para todos los niimeros enteros m y m
26 Las formulas principales para a y B
đ/93 =g" La Hy 99p" 0,
demostradas para los valores enteros positivos de #, son vá¬
lidas para todo valor entero de z (subsisten incluso para los
30308
Trang 36valores Íraocionarios do z, pero no nos đetendremos en ello)
De aqui os facil deducir que la formula de Binet
apn
V5 tiene lugar p todo valor entero de 2
Observemos, para coucluir, que el resultado del punto
47 también se puede demostrar (por induccién chacia atras»)
para tos valores negativos del indice:
Me Unt agate (1.34) Podemos expresav esta igualdad lambién asi
(=A) Bt (=A) ttn et (=A) tan
DE FIBONACCI RELACIONADAS CON LA TEORIA
DE LOS NUMEROS
1 Consideremos ahora algunas propiedades do los nú-
meros de Fibonacci relacionadas con su divisibilidad
Teorema Si n es divisible por m, también u, es divisible Por Ue
Supongamos que x es divisible por m, o
mk Basaremos la demostracién en la induc-
Trang 37
35
y consideremos Um ath: Pero tmaceti = mim Yo 0H virtud
de (1.8),
Umeheaty = Urah—tlim TƑ- man m+1-
Es evidente quo ư„ divide el primer sumando del segundo miembro El segundo sumando es miltiplo de tmx, 0 sea,
también es divisible por ư„ según la hipdtesis inductiva
De aqui se desprende que la suma de estos sumandos, 0 sea, Uncen 08 divisible por u, Hemos demostrado ¢! teorema
2 Tomemos ahora un nimero m Si existe un numero de Fibonacci uw, divisible por m, habra infinitos números de Fibonacci con esta propiedad, por ejemplo, ademas de u,, los nfimeros Yan, Usns Mand» ++
Es intoresanto, por eso, conocer si, dado un nimero m, exisle al menos un némero de Fibonacci divisible por my Resulta que si
Sea Kel resto de la division de k por m Consideremos la sucesién formada por los pares de restos de la divisién de
los números de Fibonacci por m:
Gis, ta), đa, mạ, War thady <0) Uns Maes cài - (9)
Aceptando que dos pares (a, 0) y (@q, bz) son iguales
si a =, y b, = be, tendremos que el niimero total de distintos pares de restos de la divisién por m es igual a m? Ello significa que entre los m? + 1 primeros términos de la sucesién (2.1) hay necesariamente dos iguales
Soa (ij, 41) el primer par repetido de la sucesién (2.1) Demostremos que es el par (1, 1) En efecto, suponga- mos lo contrario, o sea, que el primer par repetido es (tx, fin44), donde & > 1 Localicemos on (2.1) un par (ij, #y¿¡) (E> k) igual al par (ix, ps1) Puesto que wy = Litt —
Uy lang = Une Uns Hie = Gag YH, = tin, Tesulla
que también son iguales los restos de la divisién de us y
de uj,_, por m, 0 Sea, Hi4 = dx De aqui so deduce que también (&q-1, @,) = (Gy) @1); pero en la sucesién (2.1)
el par (ix, @,) precede al par (ip, p41); luego, („; ñx++)
no es ol primer par repetido y como esto contradice nuestra ĐẾN Men EEEB Hà que no puede ser k > 1, 0 sea, que debe
ser k =
Por consiguiente, (1, 1) es el primer par que se repite
en la sucesion (2.1) Aceptemos que se repite on la t-ésima
3
Trang 38posicién {como hemos oxplicado debe ser 1<t<m?-+ 4):
Gey Hes) = (Ly 1)
Esto significa que uy y Ueyy, divididos por m, dan 1 como resto De aqui se despronde que la diferencia de estos nime-
ros es divisible por m Pero
tu — Bị = ĐỊ~1;
resullando asi que el namero de Fibonacci u,-, es divisible
por m
Hemos demostrado de esta forma el teorema siguiente
Teorema Cualquiera que sea el ntimero entero m, entre los m? — 1 primeros numeros de Fibonacci habré al menos
uno divisible por m
Subrayemos que este teorema no dice nada acerea de qué nimero de Fibonacci seré divisible por m Sélo deja constancia de que el primer ntimero de ‘Fibonacci divisiblo por m no debe ser muy grande Mas adelante volveremos a este problema
Puesto que (1, 4) es el primer par repetido de la suce- sién (2.4), resulta que la sucesién de reslos se repito a par- tir de dj, 0 sca, que esta sucesidn es periddica Por ejemplo, sim = 4, el periodo de la sucesién de restos os
En este caso la longitud del periodo es igual a 6 Por consi-
guiente, si x es Gk-+ 4, 6k +2 6 Gk +5, el rosto de la divisién do uw, por 4 es 1; si x es Ge + 3, ol resto es 2 y, si
nes 6k + 4, el resto es 3
3 Es de gran interés el estudio do la naturaleza aritrnế- tica de los mimeros de Fibonacci, o sea, el estudio do sus
divisores Domostremos que siendo m un numero compuesto
distinto de 4, cl niimero u, es compuesto
En cfecto, para tales n tenemos n = m„nạ, donde 1 <
<m<nyi<n,<nsiendo, ademas, m > 2 6 nạ > 3 Supongamos, para coneretar, que n, > 2 Del teorema ante- rior resulta entonces que u, es divisible por u,; con la parti- cularidad de que {<< uạy < Un y esto significa que u, es
un nimero compuesto
4 Antes de continuar el estudio de los números de Fibo-
nacci, veamos con el lector algunos resultados elementales de
la Teoria de los numeros
Trang 39Fijémosnos en que para a <6 se tiene gg = 0
Dividamos ahora b por r, doterminande el cociente g,
y el resto 7: b = yg) + ry, donde O< ry, <r} Puesto que
ry <.b, debe sor g, £0 Dividiendo después r; por ra, en-
contraremos q,0 y ry tales que 7; = đ#; +©rạ y 0<
<r¿<<r¿ Procedamos de esie modo mientras so pueda prolongar el proceso
Este proceso, tarde o temprano, deberd interrumpirse ya
que todos los enteros positivos ry, 72, rs, - son distinlos
y menores que }; luego, la cantidad de estos ntimeros no pasa de b y cl proceso debera concluir no més tarde del b-ésimo paso Puede interrumpirse sélo si una de las divi- siones resulta exacta, o sea, si el resto correspondiente resul-
ta igual a cero y no se puedo dividir ya por él
El proceso descrito se conoce como el algoritmo de Eucli-
des Aplicdndolo a los ntimeros a y b, obtenemos la siguien-
su segundo miembro son divisibles por r, de modo que ry
divide también r,.3, Podemos comprobar sucesivamente de
la misma forma (jinduccién!) que ry divide rag, Tra +++ y; finalmente & y @ Por lo tanto, r, es un divisor común de
Trang 40ay 6 Demostremos ahora que r, es el máximo comin divi- sor de ay b Para ello hasta probar que todo divisor comin
de ay b divide también r,
Sea @ un divisor comin de @ y 6 De la primera igual-
dad (2.3) resulta que d divide 7, La segunda igualdad (2.3) implica enlonces que d divide r, Analogamente (jinduc- cient) se demuestra que d divide rs, ., ra-y y, finalmen-
Fs evidente que a es divisible por b si, y sélo si, {a, hb) = b,
A Utulo de - ejemplo, determinemos (ugg, uss)
= (0765, 010):
6765 = 610-41 +55, G10,= 55-44 +5, She 541,
Bs decir,
(tan; tp) =5 Suy,
No es casual que el maximo eomún divisor de dos núme-
tos de Fibonacci: resilte ‘de nuevo un néimero de Fibonacci Mas adelante demostrarémos que siempre ocurre asi
5, ‘Un pioceso andlogo al algoritmo de Euclides sucle emplearse también en la Geometria al determinar Ja medida comin de dos seg- mentos conmensurabtes En efecto, consideremos dos segmentos: uno
de jongitud a y otro de longitud b Restemos el segundo del primero
tantas veces como sca posible (si 6 > a, es evidento que no podremos
hacerlo ni una ver) ¢ indiquemos por r, la longitud del resto Es obvio
que r; <b, Restemos ahora del segmento de longitud b ol sogmento
de longitud r, tantas veces como sea posible e indiquemos por rz cl
resto que resulla, Procediendy de la misma forma, obtendremos una
sucosiớn đo segmonLos cuyas longitudes dismimyen evidentemente
Coino yernys, hasta aqui I semejanza con el algoritmo de Euclides cs
total
Sin embargo, desde este momento se ohgerva una diferencia impor-
tre el proceso geométrico deserity y el algoritmo de Euelidos:
Ja sucesién de restos que se obliene en el caso de los segmentes puede
no interrumpirse prolongándose indofinidamente este proceso Ast
sucoderá, chviamente, si los segmentos iniciales son inconmensurables